Síndrome de Burnout: 10 Síntomas que indican que estás quemado
28 jul

Es una manifestación comportamental que se presenta ante la respuesta prolongada al estrés.

 
Saldo rojo
Ya nos encontramos en el segundo semestre del año, para muchos puede ser el inicio de un nuevo ciclo (¡bien por ello!), pero para otros puede significar el acercamiento al cierre del año, lo que implica evaluación de procesos, cumplimiento de metas, alcance de expectativas profesionales, que en ocasiones pueden estar en rojo.
 
Vivimos inmersos en este mundo de la Prestación de un Servicio de Salud, donde la gestión de procesos, la seguridad del paciente, el mejoramiento continuo, la presentación de reportes, están a la orden de día.
 
Tenemos que cumplir con varias normas, requisitos y condiciones para ser considerados buenos en la prestación del servicio. A veces sacrificamos nuestras familias, nuestra vida social y nuestro descanso, por el afán, no solo de cumplir con la norma, sino de satisfacer al cliente.
 
Y comienza la ansiedad, la irritabilidad, el aumento en los esfuerzos y la extensión de la jornada laboral, muchas veces sin resultados positivos.
 
Tareas que no tienen fin, llegan los usuarios difíciles y complicados, disminuye la capacidad para solucionar problemas.
 
Aparecen el estrés, la frustración, la salud comienza a fallar, se descuida a los clientes, se presenta la apatía por los pacientes (Oh! Oh! mala señal), aumenta la desmotivación por el trabajo, y…
 

QUEMADO.

 
Hoy te mostramos cómo saber si estas quemado laboralmente, teniendo en cuenta las 3 dimensiones del Síndrome de Burnout, según Maslach y Jackson, enmarcadas en el ámbito laboral que son: agotamiento emocional, despersonalización y reducida realización personal.
 
Al final te presentaremos unas recomendaciones, tanto personales como organizacionales, para manejar este síndrome tan frecuente entre los profesionales de la salud.
 
A continuación, te los presentamos.
 

10 Síntomas que te indican que estás quemado laboralmente

 

Síntoma #1. Agotamiento o Colapso emocional.

 
Puedes presentar síntomas como distanciamiento afectivo, como forma de autoprotección; aburrimiento, frustración, sentimientos de vacío y soledad.
 

Síntoma #2. Alteraciones del sistema nervioso.

Estas alteraciones las puedes ver reflejadas en trastornos del sueño, trastornos del equilibrio, cefaleas tensionales y ansiedad.
 

Síntoma #3. Alteraciones a nivel físico.

Estas alteraciones las puedes ver manifestadas en la aparición de dolores musculares, articulares e hipertensión. Puedes, además, presentar alteraciones inmunológicas, como alergias.
 

Síntoma #4. Colapso cognitivo.

En ocasiones sentirás que eres incapaz de los resolver problemas propios de tu profesión, sumado a esto, aparecerá la dificultad de concentración lo que lleva a que se presente una recurrencia de errores en los procedimientos, aumentando el riesgo en la atención, poniendo en riesgo la seguridad del paciente.
 

Síntoma #5 Problemas digestivos, respiratorios, cardiacos.

La aparición de estos problemas es incapacitante, ya que, si se presentan de manera repentina, en la mitad de la jornada laboral, te ves obligado a suspenderla.
Los problemas más comunes son nauseas, espasmos abdominales o dolor de estómago. Entre los respiratorios encontramos asma. Y entre los cardiacos, taquicardia.
 

Síntoma #6 Alteraciones sexuales.

Las alteraciones sexuales en hombres pueden presentarse como impotencia y ausencia de eyaculación.
En mujeres aparecen la frigidez, el vaginismo, además de alteraciones hormonales, manifestadas en alteraciones menstruales e imposibilidad de concepción.
Todas estas alteraciones traen como consecuencias los problemas de pareja y de relación, lo que se suma a los problemas en el ámbito organizacional, haciéndote más vulnerable.
 

Síntoma #7 Alteraciones psicológicas.

Estas se manifiestan en disminución del estado de ánimo, pérdida de interés en relación con la actividad profesional, irritabilidad, disminución de la autoestima, sentimientos negativos de desamparo, nerviosismo, impotencia, fracaso, dificultades para dormir, tristeza y pesimismo.
 

Síntoma #8 Alteraciones conductuales.

La suma de los síntomas señalados anteriormente, se manifiestan a nivel conductual en agresividad, puedes llegar a presentar una alimentación compulsiva o, por el contrario, dejar de comer.
 

Síntoma #9 Despersonalización.

Este síntoma es el más grave de todos los señalados, ya que su aparición indica que hemos llegado al fondo.
Aquí se presentan conductas de aislamiento, adictivas o de evitación. Puedes volverte insensible y poco comprensivo, con tus pacientes llegando incluso a tener un trato distanciado y cínico con ellos.
La aparición de este síntoma puede llegar a ser tan grave, porque el prestador de salud, es para sus pacientes el “salvador” y la despersonalización de esté resulta totalmente opuesta a la esencia del servicio y de su profesión.
 

Síntoma #10. Ideas suicidas.

Las ideas suicidas y el comportamiento paranoide, son la alerta máxima en este Síndrome, ya que su aparición hace inminente la baja laboral y la ayuda profesional.
 
Te presentamos una serie de recomendaciones para intervenir el Síndrome de Burnout, que puedes hacer, antes de recurrir a medicamentos o de llegar a una baja laboral definitiva.
 
Las hemos dividido en do categorías:
Recomendaciones personales y recomendaciones organizacionales.
 

Recomendaciones Personales

 

  • Dedicar tiempo a actividades placenteras para despejar nuestra mente.
  • Fortalecer las relaciones personales y familiares.
  • Realizar ejercicio físico.
  • Otra opción, muy efectiva es realizar ejercicios de relajación y de respiración para poder liberar tensiones.
  • Dedicar tiempo al juego y la recreación.
  • No omitir períodos de vacaciones.

 

Recomendaciones Organizacionales

 

  • Hacer pausas a lo largo de la jornada laboral.
  • Implementar estrategias encaminadas a fomentar el apoyo social por parte de los compañeros y directivos.
  • Establecer objetivos claros para los trabajadores.
  • Es necesario mirar nuestros fracasos no como una continuación de un proceso que nunca termina, sino como una desviación temporal respecto de su buen desempeño o de un cambio necesario para resultados positivos.
  • Aplicar la atención plena en cada momento de nuestra jornada.
  • Disminuir la resistencia al cambio.
  • Asumir responsabilidades, no renunciar, hacer.
  • Organizar procesos.
  • Si no puedes solo, pide ayuda.

 
Ahora, evalúa cuántos de estos síntomas tienes, y ponte en la tarea de minimizarlos.
 
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Acerca del autor: Laura Peinado
Laura Peinado
Soy psicóloga, consultora en Calidad en Salud. Me encanta llevar tranquilidad a los Prestadores de Servicios de Salud y Contribuir a la Calidad en Salud.




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